Siempre han existido pregoneros de altura, aun sin ser conscientes de ello y, no puedo olvidarme de Luis Guzmán Rubio, que nos dejaba hace unos días y que al hacer la memoria de su llegada a la montaña ya nos traslada una bella estampa: Cuenta que llega a Cervera en un coche de la empresa Isasi, que tenía su parada en el hotel del mismo nombre. Luis venía desti...
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