El vídeo de la escena se ha convertido en un fenómeno viral, con dos millones de reproducciones. El hotel no se ha pronunicado sobre el hecho, pero todo apunta a que el sensor del jabón no ha sido ahjustado para reconocer pieles oscuras. Hasta que no lo arreglen, se merece el calificativo de racista, por discriminar por el tono de la piel.